En la mayoría de los casos en que las personas tenemos un enfrentamiento por opiniones distintas, nos damos cuenta de que perdemos los estribos y damos rienda suelta a las locuras que pasan por nuestra mente, en ocasiones empleando palabras ofensivas, inapropiadas u obscenas; esto se ve en cada uno de los niveles sociales desde la crema y nata de la sociedad y con mayor frecuencia en las clases no tan agraciadas, no nos detenemos a pensar que el simple echo de echarle mas leña al fuego solo empeora la situación en las que de una forma irrefutable estamos involucrados. A veces quisiera ser como mi sobrino de tan solo un ano y medio de edad para no tener que aguantar tantas barbaridades y simplemente olvidarme al instante de lo sucedido, o talvez como en mi niñez cuando irrumpía en riñas con mi hermano la cual debía de olvidar al cabo de 1 hora, pero la realidad es otra y según crecemos, progresamos y evolucionamos a una sociedad de 1er mundo, es cuando nos exigen el actuar con altura; poner en su lugar, maldecir o taparle la boca a un ente social independientemente de su estatus usando palabras que este no pueda entender o con un algoritmo tal que sea imposible decodificarlo en un instante. A lo mejor esto es lo que hacen nuestro gobernantes y ni siquiera nos damos cuenta, pero asi somos y en este pais vivimos.
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